Patricio Jara propone una reconstrucción minuciosa de un episodio que sacude una ciudad entera en pleno invierno de 1857. Carmen Marín, una joven cuyo equilibrio parece desvanecerse ante la mirada de vecinos y especialistas, convulsiona la vida cotidiana de Santiago. El presbítero José Raimundo Zisternas toma a diario nota de lo que ve y oye en el Hospicio: ataques, rezos, pruebas médicas, exorcismos y una multitud que exige respuestas. En esas páginas, la trama no es ficción sensacionalista sino un registro vivo de una comunidad que intenta entender un fenómeno que desafía las categorías entre lo sagrado y lo secular. En cada entrada, el relato respira la tensión entre el miedo, la curiosidad y la necesidad de explicaciones, construyendo un retrato humano de vecinos, clínicos y figuras de autoridad bajo una luz que resulta al mismo tiempo fascinante y desconcertante.La edición recupera ese documento íntegro y lo enmarca con un prólogo y material complementario que incluyen recortes de prensa e informes médicos. Este conjunto dota al episodio de una continuidad histórica y de un peso casi periodístico, sin perder la elegancia analítica de una investigación rigurosa. Más allá de la narración de un hecho extraordinario, la obra invita a entender las capas de interpretación que rodean lo inexplicable: la voz de los testigos, la mirada de los médicos, la presión de la jerarquía eclesiástica y la curiosidad de un público que necesita certezas para darle sentido a lo sucedido.La historia sitúa el episodio en una ciudad que encara la coexistencia de lo sagrado y lo moderno, donde la credulidad cohabita con la evidencia clínica. La “Relación” que se escribe para el arzobispo desencadena un debate feroz entre facultativos que buscan explicar la crisis como histeria o magnetismo, frente a una lectura fundamentada en el Evangelio de San Juan que se erige como un remedio simbólico. Este marco no es un simple telón de fondo: es el terreno donde se disputan definiciones de cordura y fe, de responsabilidad médica y libertad espiritual, en un duelo que revela las tensiones de una ciudad que quiere comprender sin renunciar a su fe.Leída con el pulso de un true crime y la densidad de una investigación histórica, la narración no se limita a contar hechos: interpela la historia de la medicina, la construcción de la autoridad clínica y el giro hacia una mirada clínica que, décadas después, anticiparía debates centrales en la psicología y la psiquiatría. La suma de documentos, testimonios y análisis convierte el episodio en una pieza mayor de la no ficción histórica, donde cada dato y cada recorte aportan una pieza para entender cómo se forja la memoria colectiva ante lo inexplicable. Es una experiencia de lectura que combina rigor archivístico con una prosa envolvente, capaz de sostener la intriga sin perderla en su propio aparato crítico.El resultado es una invitación a reflexionar sobre las fronteras entre fe y ciencia, entre rumor y evidencia, entre poder y responsabilidad. La ciudad emerge como personaje con templos, hospitales y archivos que laten a la sombra de una controversia que no se apaga. La endemoniada de Santiago se propone como un mapa de tensiones culturales que ilumina preguntas que, siglos más tarde, siguen resonando en los debates sobre la medicina, la ética y la interpretación histórica. Para lectores interesados en historia de la medicina, estudios culturales y no ficción de alto nivel, ofrece una experiencia de lectura absorbente, rigurosa y sorprendentemente vigente.