Yozo Oba era incapaz de entender qué mantiene vivo al ser humano. La angustia que esto le provoca lo volvía loco y le impedía dormir por las noches.
Pero, al borde del colpaso, decide adoptar el papel de bufón, al que se entrega en cuerpo y alma. Así, logra llevar adelante su vida con gran esfuerzo, aunque con el deseo de morir siempre presente...