Del pueblo maldito en Chile: Las revoluciones mestizas (1820-1910) ofrece una revisión radical de la historia chilena desde la experiencia de quienes han sido históricamente relegados al margen: las comunidades mestizas, los trabajadores y los pueblos que durante siglos fueron privados de territorio, comunidad y derecho. Este libro, producto de una larga trayectoria de investigación, se asienta como una continuidad crítica de trabajos previos pero se presenta ahora como una lectura nueva y madura de la historia de Chile: una mirada que nace en el encuentro cercano con quienes vivieron y sostuvieron, durante generaciones, los procesos de una nación en construcción.
La obra Sitúa en el centro de la narrativa a un pueblo que ha sido llamado, a la vez, resabio y realidad: los antiguos “peones” que emergen como un pueblo mestizo y como uno de los “pueblos malditos” que, a lo largo de siglos, se vieron despojados de su territorio, de su comunidad y de su derecho a participar plenamente en la vida republicana. La reconstrucción histórica revela cómo las herencias del absolutismo, la colonización y la dominación de un patriciado mercantil condicionaron la trayectoria de estas comunidades, dificultando su integración plena en la vida política y social del país.
Entre 1760 y 1910 desfilan resistencias, exclusiones, masacres y sueños inconclusos, mientras la voz del historiador ilumina la persistente búsqueda de autonomía y de soberanía por parte de quienes jamás aceptaron ser meras protagonistas secundarias. El libro muestra que estas dinámicas no son relatos aislados, sino un tejido histórico donde las luchas locales se conectan con las grandes transformaciones nacionales, delineando una historia de continuidad y fracturas que desafía las versiones oficiales y propone una visión desde abajo de la formación de Chile.
Más que un ensayo de fechas y hechos, esta obra es un gesto de restitución. El autor asume un compromiso con la profundidad de las maldiciones históricas que han pesado sobre el pueblo mestizo y con su esfuerzo por construir una historia liberadora. En estas páginas, la historiografía se convierte en testimonio, en memoria y en acto de fraternidad con quienes, desde la precariedad, trabajaron y sueñan con una república verdaderamente común. Se propone, así, una lectura que no sólo documenta procesos pasados, sino que también afirma la dignidad de las experiencias de aquellos que fueron viveros de resistencia y agencia social.
La lectura es especialmente relevante para quienes buscan comprender la historia de Chile desde perspectivas no hegemónicas: la interacción entre etnicidad, clase y ciudadanía, las dinámicas de poder y la creación de sujetos históricos que exigen reconocimiento. Con rigor crítico, el libro articula evidencia y análisis para mostrar cómo la lucha por el reconocimiento y la soberanía se desvió, se adaptó y, en múltiples momentos, logró avances que merecen ser recordados y debatidos en clave contemporánea.
Con un enfoque metodológico que entrelaza documentos, memoria y testimonio, este volumen ofrece una visión compleja y rica de un periodo clave: una invitación a replantear la narrativa nacional desde las experiencias de las comunidades que son la columna vertebral de la historia social chilena. Un texto imprescindible para lectores interesados en historia social, estudios de movimiento popular, derechos colectivos y la construcción de una república que nace desde la diversidad y la memoria de sus pueblos. Editorial Lom presenta una obra que no sólo informa, sino que inspira reflexión sobre la justicia histórica y la posibilidad de una historia compartida.