Dos jovenes se encuentran una tarde de septiembre en un casino aleman; no se conocen ni son presentados; pero el, Daniel Deronda, mira como ella, Gwendolen Harleth, juega y pierde a la ruleta. A ella su mirada le parece de "una ironia exasperante". Daniel, hijo adoptivo de un baron liberal que lo ha tratado siempre con cariño y educado impecablemente, pero nunca le ha dicho quienes son sus padres, vive con un sentimiento de ilegitimidad pero tiene una personalidad afectuosa y sentimientos como minimo a no dejar pasar la vida igual que otros"; y ademas afirma: "Cuando apunto no puedo evitar dar en el blanco". Pero su familia no tardara en caer en la ruina y su unica via de escape sera casarse con un hombre rico al que crea que pueda dominar. Deronda, por su parte, rescata de ahogarse en el Tamesis a una muchacha judia que ha huido de un padre explotador y se encarga de velar por su porvenir. Las relaciones de estos personajes se entrecruzan de las formas mas inesperadas, creando una tension presidida por el desafio de llevar una vida nueva y desconocida. Daniel Deronda (1876) no solo es pionera en el tratamiento del juda