Una ruptura no implica únicamente perder a una pareja: también cambia las rutinas, los roles y la idea de futuro que se había construido en común. En medio de las preguntas, la culpa y el deseo de dejar de sufrir, este libro propone mirar el duelo desde otra perspectiva: sanar no necesariamente significa olvidar ni eliminar el dolor.A partir de la terapia de aceptación y compromiso (ACT), Marcelo Junior plantea que es posible reconocer el sufrimiento sin dejar que dirija la vida. El texto aborda la rumiación, la búsqueda de explicaciones y los pensamientos sobre lo que pudo haber sido, y ofrece herramientas para relacionarse con ellos de otra manera. Su enfoque combina reflexión y orientación práctica para reconstruir el día a día mientras el dolor sigue presente, sin interpretarlo como una señal de estar roto. Puede interesar a quienes atraviesan una separación y buscan comprender lo que sienten y avanzar sin exigirle al proceso una respuesta inmediata.