Una historia juvenil que celebra la fuerza transformadora de las palabras y la valentía de ser uno mismo. La chica que lanzaba versos al aire narra, con una prosa ágil y cercana, la vida de Blue, una joven que sueña con la normalidad incluso cuando el mundo insiste en recordarle que no encaja en esa definición. A su lado late Jake, un chico que no sabe si quiere ser feliz siendo quien es; cuando empieza a cruzarse con versos que aparecen de manera misteriosa en el instituto, los recoge, los guarda y, sin proponérselo, se embarca en una misión que cambiará su vida: descubrir quién dejó those versos escritos y qué historia esconden.La novela acompaña a Blue y a Jake a lo largo de un viaje lleno de descubrimiento. Cada verso encontrado funciona como un faro: ilumina miedos, abre puertas, y convierte la búsqueda en una chispa de esperanza. Mientras él intenta entender el impulso de ayudarla a encontrar la identidad que la haga sentirse plena, ella aprende a escuchar su propia voz y a valorar lo que la hace única. Entre conversaciones que rozan la poesía, momentos de humor y silencios que dicen más que las palabras, la historia explora cómo la creatividad puede convertirse en refugio y motor de cambio.El relato alterna miradas y emociones, acercando al lector a la intimidad de dos personajes que crecen enfrentando la presión de encajar, la urgencia de descubrirse y el temblor del primer amor. Es una novela que equilibra la ternura con la honestidad, la risa con la melancolía, y que demuestra que las palabras pueden salvarnos cuando parece que el mundo nos empuja a rendirnos. La voz de Longarela transmite cercanía, empatía y una sensibilidad que convierte cada capítulo en una invitación a creer en la fuerza de la imaginación y en el poder de la conexión humana.Un libro para quienes disfrutan de historias universitarias que laten con poesía, humor y vulnerabilidad. Para lectores que buscan una novela que acompañe la autodescubrimiento y que, al mismo tiempo, recuerde que la verdadera normalidad es aceptar y abrazar lo que nos hace únicos. Con personajes que se quedan en la memoria y una atmósfera que se saborea página a página, esta historia promete acompañar al lector mucho después de haber pasado la última escena, recordándole que cada voz merece ser escuchada y que, a veces, una simple rima puede cambiarlo todo.