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Penguin

El Corazon Del Daño

$11.200 $14.000
9789566045755
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Elegía poética, autobiografía materna, pasaje que va de la simbiosis al desmontaje de la niña adorable; de la clandestinidad revolucionaria a la huida; de la migración al descubrimiento de sí a través de la escritura. El corazón del daño, este dispositivo literario abierto y complejo, recupera el diccionario doméstico de injurias y amenazas, donde las palabras proyectan desde la lejana casa familiar su poder de presagio y convierten el sueño en pesadilla. Con una narrativa directa y voluptuosa a la vez, María Negroni recurre a la nota íntima, la observación sagaz, la apostilla urbana, la crónica política, la balada del exilio y al canto lúgubre del duelo: las maneras para confesar a una madre desesperada, desesperante. La obra de María Negroni huye de cualquier taxonomía. Como ella misma dice en este libro: Escribí poemas que son prosas, ensayos que no creen en nada, biografías apócrifas, y hasta dos engendros de novelas que proliferan hacia adentro como una fuga musical. Su referencia más clara podría ser Anne Carson. Como ella, Negroni despliega una narrativa extremadamente lírica, a la vez seca, precisa y voluptuosa. En El corazón del daño, combina la biografía, la nota íntima, la observación afilada y sagaz, la crónica política, el léxico familiar y la canción de la desesperada. Todos los recursos para contar una vida y despedir a una madre también desesperante, también desesperada. Dice: También armé pequeños teatros, cajitas con recuerdos y adivinanzas para pequeños príncipes porque la poesía es la continuación de la infancia por otros medios, y la miniatura es un objeto transportable, ideal para los seres nómades. Pero en la recuperación que es todo duelo, hay una intención novedosa: la de compartir esas experiencias y las asociaciones literarias. "Una mujer difícil y hermosa ocupa el centro y la circunferencia de esa casa. Tiene los ojos grandes, los labios pintados de rojo. Se llama Isabel." Los recuerdos de esa madre que lo ocupa todo surgen nítidos, pero para pensarlos y transmitirlos -darle la piel de las palabras- la memoria es como un objeto que hay que girar. De cada cara del prisma, un rayo de luz se descompone. ¿O es que son una esfera? La autora va a aplastar ese material, maleable e inasible, para que quepa entre las tapas de este libro.

Penguin

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Maria Negroni

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