Tombuk es un niño africano que huye de su país durante una guerra, viajando de día para mantenerse a salvo. Katjia, por su parte, es una niña europea que emprende su camino nocturno, también buscando refugio ante la violencia que altera su vida. Un poeta ha descrito la guerra como un monstruo grande; la historia explora esa idea desde la mirada de estos dos niños, cuyas rutas se cruzan en medio del miedo y la incertidumbre.A través de un lenguaje sencillo y cercano, la narración pone de relieve la solidaridad y la empatía como herramientas para acompañar a los migrantes que deben abandonar su hogar. La obra muestra, con sensibilidad, cómo la esperanza puede surgir incluso en las circunstancias más difíciles, permitiendo que los protagonistas, desde el juego y la imaginación, recuperen un atisbo de infancia perdida. Es una invitación a mirar con el corazón la realidad de quienes se desplazan por causa de la guerra y a comprender que la empatía de quienes reciben también tiene un papel crucial.Dirigida a lectores a partir de los 6 años, esta historia propone acercar a niños y familias a temas de migración, conflicto y resiliencia desde una perspectiva contemplativa y esperanzadora, sin dar giros que revelen descripciones finales.