Alguien arrojó una "esfera" a este mundo. Su función era recopilar
información; podía adoptar la forma de cualquier cosa e incluso
trascendía a la muerte. Un día se encontró con un chico y luego sus
caminos se separaron. Luz, olor, sonido, calor, dolor, alegría,
tristeza... Deambulando por este mundo repleto de estímulos, esa esfera
inició su viaje eterno.
Esta es la historia de cómo fue adquiriendo individualidad.
Yoshitoki Oima
Ivrea Argentina