En la medida en que esta obra suya se ha convertido en un punto de
referencia ineludible del filosofar actual, podemos considerar a Derek
Parfit como un autentico clásico viviente. En efecto, su planteamiento
del problema de la identidad personal a traves del tiempo, en una línea
que inauguró Hume en la epoca moderna, pero que puede vincularse sin
excesivos problemas, si queremos adoptar una perspectiva transcultural,
con lo más incisivo del pensamiento budista, ha venido constituyendo
desde hace ya más de veinte años el centro del apasionado debate
intelectual que viene desplegándose en torno a esta cuestión tan
importante. Cuestión que enlaza directamente con las problemáticas de la
racionalidad práctica y de la etica, y cuyo tratamiento filosófico no
dejaría de tener significativas repercusiones psicológicas en todos
nosotros, por ejemplo, en nuestra actitud ante el envejecimiento y la
muerte.