En una urbanización casi abandonada de las afueras de Dublín, una familia es asesinada. El veterano detective Mick Kennedy investiga el caso junto al novato Richie Curran, convencido de que será una resolución fácil. Sin embargo, las pistas se contradicen, surgen hechos inexplicables y la vida privada de Kennedy se entrelaza con el crimen. El caso que debía consagrarlo amenaza con destruirlo.