Se trata de un libro que en cuatro partes narra de manera gráfica los hitos más significativos de la historia vivida en y desde Concepción, así como la historia y el desarrollo del arte en la ciudad. Historia que va desde 1960 a 1974, y que se inscribe entre dos significativas tragedias que marcaron la ciudad, a sus habitantes y al desarrollo cultural de la misma: la primera, el devastador desastre natural provocado por el terremoto del 60 en la zona, la segunda, el no menos devastador desastre humano que fue el golpe civil militar del 1973, y que tuvo alcance nacional. El libro y sus narraciones se articulan de manera colectiva, desde la génesis del proyecto hasta el cierre de su realización, y su núcleo es la ciudad de Concepción y el enorme significado que en ella tiene la Universidad de Concepción (UDEC) integrada completamente a la ciudad, que ha sido el corazón y faro movilizador y articulador del desarrollo intelectual y creativo durante décadas. El libro recorre los estragos del terremoto, el apoyo solidario de México para la construcción de la Casa del Arte que se levantaría sobre los cimientos de la ex-Escuela Dental; y la elaboración del mural Presencia de América Latina, pintado por el artista mexicano Jorge González Camarena. Recorren sus páginas figuras como Julio Escámez, Adolfo Berchenko, Violeta Parra, Julio Vásquez Cortés (con cuya colección de 452 obras se levanta la Pinacoteca de la Casa del Arte José Clemente Orozco), Albino Echeverría, entre otros. Es así como esta obra tiene como propósito recuperar esos fragmentos de memoria, y reconocer a las y los artistas que contribuyeron a la creación de la escuela de arte, a los cultores y promotores de la cultura que emergía desde la Universidad de Concepción, y que tanto han significado para el país y lo que llamamos la cultura chilena.