«Hace tiempo, si uno se dirigía a Charing Cross Road desde Trafalgar
Square, en cuestión de minutos se encontraba con una librería situada a
mano derecha y sobre cuyo escaparate un cartel anunciaba: “WILLIAM
BUGGAGE. LIBROS RAROS”». Allí trabajan dos curiosos personajes: el
librero, William Buggage, y su ayudante, la señorita Tottle, quienes no
prestan demasiada atención a la venta de libros. Prefieren, más bien,
leer cada día los obituarios, así como su obra favorita: el Who’s Who.
Publicado por primera vez en 1987, «El librero» es uno de los grandes
relatos de Roald Dahl. El final es, como siempre en sus libros,
inesperado y sorprendente.